Descripción

La Azolla Descripción

Azolla es un pequeño helecho acuático, que está constituido de un tallo principal, con una longitud que sólo ocasionalmente excede los 3 o 4 cm. Se encuentra flotando en la superficie del agua y está cubierta de pequeñas hojas alternas estrechamente entrelazadas escondiendo así el tallo principal. Este tallo principal, forma tallos secundarios a intervalos regulares, teniendo las mismas características generales que el tallo principal; produciendo a su alrededor ramificaciones de tercer orden y algunas de cuarto orden. Esta estructura confiere a la planta una forma más o menos triangular o circular según las especies.

Las raíces adventicias no ramificadas, se forman en la cara de los tallos orientados hacia el agua, hundiéndose verticalmente.

Cada hoja está constituida de dos partes llamadas lóbulos; uno de ellos está dispuesto sobre el tallo delgado no clorofílico, tiene forma de barquilla y asegura la flotación de la planta. El otro lóbulo, más grueso y clorofílico, se desarrolla por debajo del tallo; éste contiene una cavidad interna que alberga a una población de cianobacterias, de la especie Anabaena azollae.

China

El cultivo de Azolla en China se estima desde hace varios miles de años atrás. Los cultivos de arroz en inundación permitieron el desarrollo de la Azolla, dado que es nativa de esa zona. Se sabe con certeza que productores de arroz usaron Azolla como bio-fertilizante desde hace 1500 años, el escrito más temprano de esta práctica está en un libro escrito por Jia Ssu Hsieh (Jia Si Xue) en el año 540 D.C. cuyo libro se llama “El arte de alimentar a las personas” (Chih Min Tao Shu). Además que para el fin de la dinastía Ming (principios del siglo XVII), el uso de Azolla como abono verde estaba siendo registrado en numerosas localidades.

Bolivia

Azolla no puede crecer de manera eficiente, brindando la oportunidad de tener un cultivo constante en zonas con épocas frías muy marcadas, a menos que se invierta un dinero para tener espacios destinados solamente al cultivo. Por lo tanto se limita el beneficio que podría generar. Es por esta razón que zonas donde las épocas de invierno no sean tan marcadas y se mantenga una temperatura estable (es decir no existan grandes diferencias de temperatura las cuales se mantengan por varios meses), presentarán una gran oportunidad de producción y a costo cero.

En toda Bolivia existe la especie Azolla filiculoides, pero hasta el momento sólo se tiene cierta certeza que en Tarija se da el mayor potencial productivo de forma natural y a un costo cero. Esto se debe a que en zonas elevadas donde predominan los climas fríos, Azolla no se reproduce con mucha eficiencia de forma natural. Otro escenario se desarrolla en la Amazonía boliviana donde Azolla crece junto con una gran variedad de especies acuáticas, las cuales limitan el espacio que esta ocupa, además por la marcada estación seca su población siempre se ve reducida cada año.